Carta bajo la almohada..

Buenos días amada dulce mía …

He de partir,
silente muy temprano,
y con nostalgia separarme de cuerpo,
piel desnuda que me abriga
tras esta dulce,
hermosa noche apasionada…

Sólo duerme,
muy celeste y dulcemente
cual diosa que retoza en el olimpo,
que antes de partir de este aposento,
en todas esas curvas dejaré
un beso por cada vez que ayer gemí
cuando en tus entrañas me colmaba
plenamente de tu ser
allá profundamente
en tu divina esencia de mujer…

Duerme mujer,
mi diosa amada.
Duerme que ayer no te dejé,
en ese afán tan tuyo y mío desmedido
de poseernos mutuamente en mil gemidos,
en el vaivén in mesurado del placer,
uniendo cuerpo, mente y alma
en uno solo derretidos.

Duerme mujer,
mi reina amada,
mi musa, inspiración
mi dulce reina coronada.

Duerme mujer,
duerme muy profundamente.
Duerme que me voy silente,
mas mis ansias de amarte no se acaban.

Duerme mi princesa,
duerme mujer con mis delirios
mientras lejos de tu piel yo permanezca.

Duerme mujer,
que bajo tu almohada,
mojada con mis desvaríos por amarte
he dejado estas simples líneas
con mi aroma y una flor,
y arrancado de mi pecho,
mi fulgurante corazón
pues ya no es mío,
sino terco esclavo de tu amor…


P.D.:
Dulce día mi adorada ensoñación,
que dulce y maravillosa sensación
desvanecerme dentro de ti
mientras siento como se extremese toda tu piel....

Demo Numero 1